Thomas Bergersen - Humanity - Chapter I - Mountain Call


 



          

Antes de hablar de Humanity - Chapter I, conviene recordar que Thomas Bergersen no concibió este proyecto como un álbum convencional. Su intención era crear una obra que trascendiera las etiquetas de la música épica y se convirtiera en un homenaje a la humanidad, a sus contradicciones, su diversidad y su capacidad para superar cualquier adversidad. El resultado fue Humanity, una ambiciosa serie de siete capítulos —de los que ya se han publicado cinco— desarrollada durante más de seis años de trabajo y considerada por el propio compositor como la obra más importante de toda su carrera.

🎶 Humanity - Chapter I

Thomas Bergersen y un extraordinario canto a la libertad, la fuerza y la unidad

Publicado en 2020, Humanity - Chapter I abre esta monumental aventura musical estableciendo desde el primer instante los tres grandes pilares sobre los que se construirá toda la serie: la libertad, la fortaleza interior y la unión entre los pueblos. Más que un simple conjunto de composiciones, el álbum funciona como una experiencia emocional que viaja por distintas culturas, idiomas y tradiciones musicales para recordar aquello que nos une como seres humanos.

Para dar forma a esta visión, Bergersen reunió una enorme orquesta sinfónica, coros grabados en directo, solistas procedentes de diferentes países e instrumentos tradicionales de múltiples culturas. Todo ello convive con una producción moderna donde la música orquestal, la electrónica y el diseño sonoro se integran con una naturalidad asombrosa. El resultado es un universo musical inmenso donde cada pieza parece pertenecer a un mismo relato.

El viaje comienza con "Eleutheria", cuyo título proviene del griego y significa "libertad". Interpretada por un impresionante coro búlgaro, la obra posee un carácter casi litúrgico. Es una introducción pausada, espiritual y profundamente emotiva que transmite esperanza antes incluso de que aparezca la primera gran explosión orquestal. Bergersen parece invitarnos a detenernos unos instantes para contemplar la belleza de aquello que compartimos.

La siguiente parada es "Beautiful People", posiblemente una de las composiciones más inspiradoras del álbum. Construida alrededor de un discurso pronunciado por Harry S. Truman en 1947, la pieza reivindica el valor de cada individuo y la capacidad colectiva para construir un mundo mejor. El mensaje político queda transformado aquí en emoción pura gracias a un crescendo orquestal de enorme fuerza que convierte las palabras en un auténtico himno humanista.

Después llega "Wings", una composición que conecta directamente con el Bergersen más melódico y cinematográfico. Sus melodías desprenden nostalgia, ilusión y una permanente sensación de vuelo, recordando por momentos la sensibilidad presente en algunas de sus composiciones más queridas para Two Steps From Hell. Es una de esas piezas que crecen poco a poco hasta alcanzar una intensidad emocional difícil de describir.

El tono cambia con "L'Appel Du Vide", una de las páginas más introspectivas del disco. El título hace referencia a la conocida expresión francesa que describe ese extraño impulso de imaginar qué ocurriría si uno se lanzara al vacío desde un lugar elevado. Bergersen transforma esa inquietante idea en una reflexión sobre las dudas, el miedo y la superación personal. El videoclip protagonizado por el propio compositor refuerza ese mensaje mostrando cómo la música puede convertirse en refugio, salvación y motor para seguir adelante incluso en los momentos más difíciles.

🏔️ "Mountain Call": cuando la naturaleza también canta

En este blog ya hemos tenido ocasión de hablar de "Wings" y "L'Appel Du Vide", pero hoy merece un protagonismo especial "Mountain Call", una de las joyas más delicadas de todo el proyecto.

La composición posee un marcado aroma celta que se percibe tanto en sus melodías como en la elección de timbres e instrumentos. Desde sus primeros compases, la música parece envolvernos en un paisaje de montañas cubiertas por la niebla, bosques infinitos y valles donde el tiempo parece haberse detenido. Existe una sensación permanente de inmensidad, como si la naturaleza se expresara a través de la orquesta.

Lo más admirable de la pieza es su capacidad para emocionar sin necesidad de grandes explosiones épicas. Bergersen opta por una construcción pausada, casi contemplativa, donde cada instrumento aparece en el momento preciso. Las cuerdas, las voces y las melodías de inspiración folk se entrelazan con enorme delicadeza, creando una atmósfera profundamente espiritual.

Más que describir una montaña, "Mountain Call" transmite la llamada interior que muchas veces sentimos hacia los lugares donde encontramos paz. Es una música que invita a detenerse, respirar y reconectar con uno mismo, convirtiéndose en uno de los momentos más bellos y evocadores de todo Humanity - Chapter I.

El recorrido continúa con "Orbital", donde Bergersen introduce una sonoridad más contemporánea para reflejar un mundo hiperconectado. Elementos electrónicos, ritmos modernos y la majestuosidad orquestal conviven sin perder el carácter cinematográfico que define todo el álbum. Es una mirada musical hacia la sociedad actual, donde la tecnología conecta a millones de personas, pero también plantea nuevos desafíos para nuestra humanidad.

El cierre llega con "Humanity", una pieza monumental que resume la filosofía completa del proyecto. Voces tradicionales, influencias asiáticas, percusiones étnicas, grandes coros y una poderosa producción electrónica convergen en un impresionante mosaico sonoro donde culturas aparentemente lejanas terminan formando parte de una única identidad común. Es un final emocionante que transmite optimismo y confianza en el ser humano.

Uno de los aspectos más sorprendentes del proyecto es que Thomas Bergersen asumió prácticamente todas las responsabilidades creativas y técnicas: composición, orquestación, programación, grabación, mezcla y masterización. Esa implicación absoluta explica la extraordinaria coherencia artística de una obra donde cada detalle responde a una visión muy personal.

Humanity - Chapter I representa uno de los momentos más inspirados de la carrera de Bergersen. No es únicamente un disco de música épica; es una celebración de la diversidad cultural, un homenaje a la capacidad del ser humano para crear belleza y una invitación a recordar que, por encima de nuestras diferencias, compartimos un mismo destino. Pocas obras contemporáneas consiguen transmitir un mensaje tan universal con semejante despliegue de sensibilidad, ambición y grandeza musical.


            

                         



Comentarios